Masaje Europeo
Dentro del abanico de variantes de técnicas de masajes, se encuentra la más común de ellas que es la llamada Masaje Europeo o Sueco, que su característica principal, la cual la diferencia de las otras técnicas, es la utilización de aceite para evitar la fricción con la piel.
Este sistema es excelente para aumentar la relajación y disminuir el estrés, ayudando así a descargar la tensión muscular y regenerar la circulación de la sangre, reducir la ansiedad, fomentar el sueño y generar un sentimiento de bienestar.
El Masajes Europeo posee una combinación de movimientos activos y pasivos que se efectúan en dirección al corazón para reactivar la circulación.
Las sesiones deben durar entre 45 y 90 minutos, y los efectos ya se notan desde el primer día
El masajista comienza la sesión distribuyendo el aceite por el cuerpo del paciente, ayudando a distender y calentar los músculos, a través de la técnica Effleurage. Luego para relajar profundamente y aumentar la circulación del paciente, se realizan unos movimientos similares a los de amasar que se llaman Petrissage.
El paciente debe decirle al masajista donde sufre dolor para ejercer presión sobre esos puntos utilizando los dedos pulgares, para aliviar la tensión, se realizan movimientos circulares de la técnica Fricción acariciamiento circular. Otra técnica, llamada Rodillos, es tomar una pequeña área de la piel y pellizcarla suavemente.
Para concluir la sesión, el masajista recurre a la técnica de Percusión, con la que da golpes pequeños y rápidos, sobre la espalda y otros músculos, ayudando a energizar el cuerpo. Después, se recorre el cuerpo ejerciendo presión suavemente con las puntas de los dedos, para calmar los nervios y relajar los músculos. El masajista también puede mover los brazos, las piernas y la cabeza del paciente para movilizar las articulaciones.
