Masajes con Piedras Calientes

 

Una de las técnicas más novedosas dentro del mundo de los masajes, y las terapias antiestrés, es el masaje con piedras calientes. La utilización de estas piedras como complemento para una sesión de masajes ayuda a que el paciente recupere la energía, mejora las funciones orgánicas, armoniza el cuerpo, la mente y el espíritu.

Generalmente se utilizan las piedras basalto, ya que son ricas en hierro y conservan el calor. También pueden usarse piedras de río debido a que son muy suaves por la erosión del agua producida por la corriente. Las piedras son de distintos tamaños y se las templan a diferentes temperaturas, valiéndose de los efectos del frió y el calor, para estimular la circulación

Las piedras son calentadas en agua a unos 50° C y se las coloca en zonas claves del cuerpo, dando un masaje intenso, provocando sensaciones de confort y calidez, relajando la tensión muscular, haciendo que el paciente entre en una relajación profunda, dejando que el masajista aplique presión más profundamente.


El terapista emplea los movimientos clásicos de los masajes regulares y a medida que las piedras se van enfriando las reemplaza por otras. Otras piedras se dejan colocadas entre los pies, en las palmas de las manos o a lo largo de la columna para aumentar la circulación de la energía.

Estos masajes se recomiendan para la mala circulación, el estrés, los dolores de espalda, el dolor por artritis, la depresión, el insomnio, la tensión, la ansiedad. Pero se encuentra contraindicada para personas que sufran de enfermedades infecciosas de la piel, personas propensas a coágulos de sangre, que hayan recibido quimioterapia o radioterapia. No hay que realizar los masajes sobre moretones, zonas de la piel inflamadas, ni con heridas que no estén cicatrizadas totalmente, zonas de fracturas recientes.

Los masajes con piedras calientes son beneficiosos para el mejoramiento de las funciones orgánicas, ayudan a eliminar el estrés, activan la perdida de peso, ayudan a recuperar la energía, a estabilizar el sistema nervioso y armonizar el cuerpo, la mente y el espíritu.